Que todos los días sean 8 de Marzo

“Perdóname que me muera

pero nadie me contó que un día serías tú quien acabara desalojándome,

matándome de sed

o dejándome pudrir en este florero del rincón.

Perdona si no puedo perdonarte,

porque me prometiste un mundo y lo dejaste caer como polvo sobre mis manos;

porque mi lucha es una lucha a veces contra el aire,

contra la totalidad de nadie.

Perdóname si grito entre los ingrávidos silencios, 

porque no era cierto aquello que dijiste acerca del progreso, la igualdad y el género,

y con dolor y rabia escucho tus carcajadas al otro lado del salón.

¿Qué esperas que haga con esto?

Perdóname porque aun en el ahogo

(en nuestra expiración),

incubo la fuerza para derramar sobre tus párpados mi mensaje:

que he venido a desafiarte

y romper los límites a los que me anclaste”.

                     –leído por las calles del Raval, firmado por una anónima #malditafeminista

 

Escribir sobre feminismo puede parecer mainstream, quizá ese sea el problema de la cuestión. El 8 de Marzo fue una estampa preciosa, pero también el inicio de algo que no tiene freno. Yo entiendo el feminismo como un cambio de valores sociales, una forma de actuar más justa y compasiva, un ejercicio colectivo para un mundo mejor. 

El Viernes publiqué este vídeo en YouTube:

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Y ya que nos acercamos a Sant Jordi y a veces no sabemos qué libro comprar o regalar, os recomiendo este de Jessa Crispin. No deja indiferente y probablemente genere algún que otro conflicto interior (de esos que tanto menciono en el blog y en todas partes). De esos, que en definitiva, nos hacen crecer.

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Más entradas y más feminismo pronto.

Un abrazo digital,

Love, Janira x

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